jueves, 1 de octubre de 2015

¿Qué es el desarrollo afectivo?

DESARROLLO AFECTIVO Y APEGO.


El desarrollo afectivo o apego es un proceso continuo y complejo, el cual podemos definir como un conjunto de sentimientos, emociones y elementos sociales que dan forma a la relación del ser humano con su medio personal y social. Debido a esto, determinaremos los vínculos interpersonales que establezca la persona y, además, la manera de relacionarse con el resto de la sociedad.


Etapas del desarrollo afectivo:


De 0 a 2 meses.  En un primer momento, el bebé no muestra conductas de apego, atiende de forma indiscriminada a las personas, emite conductas innatas que le permiten la supervivencia y responde positivamente a los acercamientos y las caricias de los adultos. Debido a esto, podemos decir que se comporta como un activo buscador de estímulos sociales y, aunque no reconozca a las personas como tales, se siente atraído por su voz, tacto y calor.


De los 2 hasta los 7 meses. A partir de los dos meses, el bebé empieza a emitir conductas que indican que ya distingue a su madre de las otras personas del entorno, pero aún no manifiesta rechazo hacia los desconocidos. Presta más atención, sonríe y se muestra más tranquilo cuando interactúa con ella que cuando lo hace con los demás. A lo largo de este periodo, el niño y su madre desarrollan pautas de interacción que les permite comunicarse y establecer una relación especial.


De los 7 a los 24 meses. Durante este periodo de tiempo, los niños van desarrollando un vínculo de apego cada vez más estrecho. En la medida en que la madre sigue actuando de la misma forma, el modelo de relación se mantiene, pero si cambia continuamente su comportamiento, el niño pierde la confianza en ella y el vínculo afectivo se hace inestable. Esto puede generar sentimientos de ansiedad e inseguridad.
Podemos relacionar el desarrollo afectivo y el apego, ya que existe una cierta correlación entre ambos.
Tipos de apego:
  • Apego seguro: Las relaciones son moderadas con los padres y entre ellos. Suelen tener relaciones de satisfacción, amistad, confianza y tienden a ser más positivas e integradas. Los niños con apego seguro exploran su entorno en presencia de la madre, pero la separación de la madre hace que el niño muestre angustia aunque acepte consuelo con otras personas.

  • Apego ansioso o inseguro: se caracteriza por la falta de confianza en los padres. Su modelo mental se caracteriza por una baja autoestima. Cuando son pequeños y, mientras la madre esté presente, se muestran cercanos a ella, aunque tienen escasa actividad exploratoria. En cambio, cuando la madre no está presente se niegan a realizar actividades y muestran una actitud de protesta. En este caso, se consuelan fácilmente con extraños.

  • Apego ansioso-desorganizado: combina conductas de los patrones inseguros y se siente desorientado respecto a lo que puede esperar o no de su figura de apego. Debido a lo anterior, en ocasiones, evita a la madre o se aleja de ella cuando aparecen otras personas.

  • Apego evitativo: La madre muestra una actitud de rechazo hacia el niño y se comporta de manera fría. Por este motivo, los niños  no tienen necesidad de ir en busca de la figura materna, ya que no recibe de ésta esa muestra de cariño. Además, a este no le importa quedarse a solas con un desconocido, puesto que la relación que guarda con su madre es la misma que la que puede llegar a mantener con alguien que no conoce.


Referencias:
http://gloriamarti.blogspot.com.es/2008/06/el-apego-no-es-algo-que-se-aprende-sino.html
http://psicopsi.com/Etapas-desarrollo-afectivo
http://www.educapeques.com/escuela-de-padres/desarrollo-afectivo.html
Neli Pérez Pérez e Ignasi Navarro Soria. Psicología del desarrollo humano: del nacimiento a la vejez. San Vicente (Alicante): ECU

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