sábado, 3 de octubre de 2015

El juego de los gestos



Actividad: El juego de los gestos.







Objetivo
Este juego sirve para que los niños sepan distinguir su estado de ánimo mediante sus gestos.
Descripción de la actividad
En esta actividad los niños se pondrán en parejas, la maestra les dirá que caras tienen que hacer (caras felices, tristes, serias, enfadadas…), para que su pareja adivine qué estado de ánimo está imitando y así cambiando de pareja dos o tres veces.

El semáforo


ACTIVIDAD : El semáforo






Objetivo
El objetivo de esta actividad es que todos los niños sepan el nombre de todos sus compañeros para poder comunicarse con ellos.
Descripción de la actividad
Este juego consiste, en que todos los niños realicen un círculo, dos niños se cogen de la mano para hacer una casita, donde tendrán que pasar el resto de sus compañeros.
En el momento en el que la maestra diga verde todos los niños giran hacia la derecha, si dice amarillo giran a la izquierda, y en el momento en el que la profesora dice rojo todos se detienen y el que quede dentro de la casita tendrá que decir el nombre de todos sus compañeros.

La hora de la merienda

ACTIVIDAD: La hora de la merienda






Objetivo
El objetivo de esta actividad es que los niños a “la hora de la merienda” compartan entre ellos mismos tanto sus alimentos como al poner la mesa entre todos.
Cada niño será encargado de llevar a la mesa: los vasos de plástico, las servilletas, varios platos con galletas y jarras con jugo.
Descripción de la actividad
Ellos se encargaran de servir a sus compañeros de al lado.
La maestra acompaña a los pequeños a tomar la merienda y les indicarà cuál es la mejor forma de compartir con su compañero, servir atentamente, pedir por favor lo que desea, además de conversar temas diferentes acerca de películas, juegos, días de vacaciones, con el final de crear un diálogo armonioso entre ellos.
Material
Juegos de té y alimentos para niños.

Cuento"la tortuguita" para trabajar el desarrollo afectivo con los niños

Cuento. La tortuguita.

Érase una vez una tortuga de cuatro años de edad que había comenzado a ir al colegio. Había muchas cosas que le enfadaban y ella se ponía a gritar y patalear. Le molestaba especialmente vestirse sola, desayunar y salir al colegio y siempre protestaba y se enfadaba.
Luego cuando lo pensaba se sentía muy mal por haberse portado así.
La tortuguita solo quería correr, jugar o pintar en su cuaderno de dibujo con sus lápices de colores. Le gustaba hacer las cosas a su forma, y por eso no le gustaba que sus padres le dijeran que debía hacer, a veces en clase se entretenía mucho hablando y no terminaba los trabajos, otras veces, no quería trabajar con los otros niños y si jugaba con ellos y no hacían lo que ella quería se enfadaba y les pegaba. Todos los días pensaba que no quería portarse así, pero siempre se enfadaba por algo y rompía cosas de los demás o se peleaba con ellos. Luego siempre se sentía mal.
Un día cuando volvía a casa muy triste se encontró con una tortuga muy, muy vieja que le dijo que tenía 200 años.
La tortuga le preguntó: “¿Qué te pasa?”.
Y la tortuguita se lo contó.
Entonces la tortuga le dijo: “Voy a contarte un secreto, yo se como puedes conseguir controlar tu mal genio. Cuando se es pequeño es fácil enfadarse y hacer las cosas que haces tú, pero puedes controlarte, ¿No comprendes que tú llevas sobre ti la respuesta a tus problemas?”
La tortuguita no sabía de qué le hablaba.
Entonces, la tortuga le dijo: “¡Sí, en tu caparazón! Para eso tienes una coraza. Puedes esconderte en el interior de tu concha, dispondrás de un tiempo de reposo y pensarás qué es lo que debes hacer. Así que la próxima vez que te enfades mucho, métete en enseguida en tú caparazón, y piensa qué debes hacer en vez de pegar, gritar o tirarte al suelo”.
Al día siguiente cuando una compañera se rió de su dibujo y vio que iba a perder el control, recordó lo que le había dicho la tortuga vieja. Encogió sus brazos, piernas y cabeza y los apretó contra su cuerpo y permaneció quieta hasta que supo que debía hacer: tenía que decirle a su compañera sin alterarse: “yo creo que mi dibujo no está tan mal”. Cuando salió de su concha y contestó a su compañera, vio como su maestra le miraba sonriente y le decía que estaba orgullosa de ella.
Cuando llegó a casa su mama le pidió que colgara su abrigo en la percha, se empezó a enfadar porque quería jugar pero recordó lo que debía hacer y lo hizo, encogió sus brazos, piernas y cabeza y los apretó contra su cuerpo, luego le dijo: “sí mama ahora mismo,” su mama se puso muy contenta y le preparó su bocadillo favorito que se comió mientras jugaba. Tortuguita siguió aplicando la técnica y su comportamiento cambió, ella era mucho más feliz porque sabía controlarse y todos le admiraban y se preguntaban maravillados cuál sería su secreto mágico.

¿Qué es el sexo?

SEXO


En torno a los dos años, descubren las diferencias anatómicas entre los niños y las niñas gran curiosidad; exploran sus genitales y las sensaciones que les produce, y también se observan entre ellos como reacción de incitaciones o comentarios.


La sexualidad del niño y la niña dependerá de la reacción, conducta y actitud del adulto frente a estas prácticas, puesto que según sus reacciones naturales o avergonzadas, sus palabras y valoraciones promoverán una actitud sana o por el contrario, de vergüenza.


Entre los 3 y 5 años se suceden varias manifestaciones del interés sexual, juegos entre ellos, conductas autoexploratorias o incluso masturbadoras.



Referencias:
Hort Nickel. (1990). Psicología del desarrollo de la infancia y de la adolescencia . II Edad escolar y adolescencia. Herder.

¿Qué es el autoestima y el autocontrol?

AUTOESTIMA Y AUTOCONTROL


Como futuros docentes, es importante que nos interesemos por aspectos como la autoestima y el autocontrol de nuestros alumnos y, en general, de cualquier persona. Estos dos términos, están relacionados con el proceso educativo y en especial con “la educación afectiva”.


En cuanto a la autoestima, podemos afirmar la gran relevancia de esta en el desarrollo vital, ya que es la estimación que siente un individuo hacia su persona, es decir, es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida (nuestra “imagen personal”). Cabe destacar, que las personas con alta autoestima se sienten bien consigo mismas y son capaces de enfrentarse y resolver cualquier dificultad que se les plantea. Por el contrario, aquellos con una baja autoestima suelen ponerse limitaciones e incluso fracasar. Con el fin de potenciar la autoestima de estos últimos, será necesario alabar sus logros, valorar de manera positiva cualquier intervención o, por el contrario, no hacer comparaciones y motivarlos a mejorar.
La autoestima de una persona no tiene porque ser baja o alta en todos los aspectos, sino que, un niño puede presentar una autoestima alta en el aspecto académico y baja en el físico.
A esto podemos añadir, las evaluaciones que se hacen los niños a sí mismos, dependiendo de la edad:
  • De 2-6 años, evaluaciones más idealizadas.
  • De 4-7 años, podemos hablar de cuatro dominios distintos: competencias física, competencia cognitiva-académica, aceptación por parte de los iguales  y aceptación por parte de los padres.
  • De 7-8 años empezará a aparecer una autoestima global más objetiva.


En lo que respecta al autocontrol, es la capacidad para dirigir la propia conducta y adaptarse a las normas y expectativas sociales. En un primer momento, las conductas de los niños están controladas desde fuera, los padres y los educadores vigilan todos sus pasos y les indican constantemente cómo deben comportarse. Conforme los niños crecen, dependen menos del control externo y son más capaces de enjuiciar las normas y de regular su comportamiento. El centro de control de la conducta pasa paulatinamente a ser interno. Este proceso de internalización supone la adopción de las normas, los criterios y las expectativas sociales como parte de los propios valores. Además, cabe destacar que en el seno familiar, este proceso de internalización por parte del niño se ve influido por los estilos de crianza, por los apoyos y afecto que recibe y por el sistema de premios y castigos.
Referencias:
https://goo.gl/maBQJh

¿Qué es la identidad y personalidad?

IDENTIDAD-PERSONALIDAD


Dentro del desarrollo afectivo, podemos encontrar dos conceptos, identidad y personalidad. Estos dos términos se relacionan entre sí, ya que tienen que ver con el estado de desarrollo, pero, a su vez, muestran diferencias.


La identidad, como una necesidad básica del ser humano, es un proceso dinámico y en constante cambio desde un punto de vista físico y cognitivo. A pesar de estar  cambiando continuamente y en transformación, hay un aspecto que es relativamente estable y es que somos la misma persona en todo momento. Se refiere a aquello con lo que uno se identifica, lo que cree o quiere que le defina de manera subjetiva.
Es importante destacar dentro de este concepto, la crisis de la identidad, la cual se produce cuando una persona se siente desubicada y confundida al perder aquello que le daba sentido de identidad o de pertenencia.


Por el contrario, la personalidad es un conjunto de rasgos psicológicos, fruto del desarrollo personal y la vida afectivo-social. Los aspectos que definen la personalidad son el autoconcepto, la autoestima, la autonomía personal, el desarrollo social y el apego. Además, la personalidad está formada por influencias externas, educacionales y/o ambientales.


Entre las descripciones clásicas sobre la personalidad se encuentran las aportaciones de Freud, Erickson y Wallon. Aportaciones más relevantes:
  • Teoría psicoanalítica de Freud
    La personalidad está vinculada al transcurso y progreso del desarrollo de las pulsaciones. En la fase fálica, de 3 a 6 años, aproximadamente, la zona erógena son los genitales externos, lo que conlleva al descubrimiento de las diferencias de los genitales entre sexos. Además, podemos encontrar el complejo de Edipo en niños y el complejo de Electra en niñas, los cuales hacen referencia al deseo sexual hacia el progenitor. El miedo al castigo y el principio de realidad pone fin a esta fase y se pasa a la identificación con el progenitor del mismo sexo (formación del superyó).  
                                                            
  • Teoría psicosocial:Erikson
    Erikson le da más importancia a las experiencias sociales vividas que a los aspectos biológicos. Se produce una tensión evolutiva entre los dos polos, los cuales son iniciativa-culpabilidad, y oscila entres los  3 y 6 años, . Los niños desarrollan un gran sentimiento de autonomía cuando se potencia el polo de iniciativa. En cambio, desarrollan sentimiento de culpa cuando predominan las exigencias y restricciones relacionados con la violación de las normas.
  • Teoría de Wallon (2-6 años), incluye tres periodos diferenciados.
    El primer periodo (de 2-3 años), es el de oposición o cabezonería, en donde el niño intenta reafirmar su yo oponiéndose a los otros.
    El segundo periodo, es el de “gracia”, aproximadamente a los 4 años. Los niños intentan llamar la atención y el reconocimiento de los otros utilizando todas sus habilidades y destrezas. Les gusta exhibir delante de los demás sus capacidades.
    El tercer periodo (de 4-5 años), es el de la imitación.  Cuando las gracias dejan de funcionar empiezan a imitar a los adultos, buscando el reconocimiento y la aprobación por parte de estos.
    Por último, a partir de los 6 años se inicia el proceso de identificación con los adultos más cercanos. En este momento, se indica cierto dominio de las características personas, la discriminación, etc. Referencias: Neli Pérez Pérez e Ignasi Navarro Soria. Psicología del desarrollo humano: del nacimiento a la vejez. San Vicente (Alicante): ECU